La lógica de control más antigua y más usada de la industria: una pulsación arranca el motor, un contacto auxiliar lo sostiene, y un relé térmico lo protege. Aquí puedes ver, tocar y entender cada etapa.
Siete piezas trabajando en conjunto para arrancar, sostener y proteger un motor eléctrico.
Energiza el circuito de mando, independiente de la potencia del motor.
Normalmente cerrado. Al presionarlo, interrumpe la corriente hacia la bobina.
Normalmente abierto. Al presionarlo, permite el paso de corriente hacia KM1.
Genera el campo magnético que cierra los contactos principales del motor.
Se cierra junto con KM1 y queda en paralelo al pulsador de marcha: es la memoria mecánica del circuito.
Lámina bimetálica que abre su contacto si detecta sobrecorriente sostenida.
Carga final. Recibe alimentación solo cuando los contactos principales de KM1 cierran.
Elige un estado y observa cómo se mueve la corriente por el circuito de mando.
Los pulsadores están en su posición natural: S0 cerrado y S1 abierto. La bobina KM1 no recibe corriente, por lo tanto los contactos principales permanecen abiertos y el motor está detenido.
Toca cada tarjeta para desplegar el detalle técnico de esa etapa.
Con el sistema energizado, S0 permanece cerrado y S1 permanece abierto. La bobina del contactor está desenergizada, por lo que los contactos principales están abiertos y el motor permanece detenido: no hay circulación de corriente hacia la bobina.
Al presionar S1, su contacto se cierra y la corriente atraviesa en serie: S0 (NC) → F1 (NC) → S1 (NA). La bobina KM1 se energiza, el campo magnético atrae el núcleo móvil, se cierran los contactos principales y el motor recibe alimentación.
Al energizarse, KM1 cierra también un contacto auxiliar NA conectado en paralelo a S1. Aunque el operador suelte el pulsador, la corriente sigue circulando por ese contacto auxiliar: la bobina permanece energizada y el motor continúa funcionando. Este mecanismo es la memoria del circuito.
Al presionar S0, su contacto NC se abre e interrumpe la corriente hacia la bobina. KM1 pierde el campo magnético, el núcleo vuelve a su posición inicial, los contactos principales se abren y el contacto auxiliar también se abre, eliminando el enclavamiento.
Si el motor consume más corriente que la nominal durante un tiempo prolongado, la lámina bimetálica de F1 se calienta y se deforma, abriendo su contacto NC. La bobina pierde alimentación, el contactor se abre y el motor queda desconectado automáticamente, evitando daños por calentamiento excesivo.
Sin el contacto auxiliar, el operador debería mantener presionado S1 todo el tiempo, y al soltarlo el motor se apagaría de inmediato. El contacto auxiliar es, literalmente, la memoria mecánica del circuito.
Los siete escenarios que con más frecuencia aparecen en laboratorio y en terreno.
No se escucha el "clic", el contactor no actúa y el motor nunca arranca. Causas típicas: sobretensión, bobina incorrecta, sobrecalentamiento o fin de vida útil.
Erosión, picaduras, carbonización o soldadura de contactos tras soportar corrientes elevadas. Provoca caída de tensión, calentamiento y mal funcionamiento.
Contactos que quedan abiertos, pegados, o con suciedad y oxidación, impidiendo el funcionamiento correcto del circuito.
El motor arranca pero se detiene apenas se suelta el pulsador de marcha, porque el enclavamiento no se sostiene. Es una de las fallas más comunes en laboratorio.
Ajustado muy bajo, dispara constantemente; ajustado muy alto, no protege el motor. Debe calibrarse a la corriente nominal de la placa.
Un borne mal apretado produce caída de tensión, falsos contactos, calentamiento y disparos inesperados del relé térmico.
Originados por cables dañados, humedad o aislamiento deteriorado. El relé térmico no basta: debe actuar un fusible o un interruptor magnetotérmico.
Ningún dispositivo lo protege todo: cada uno cubre un tipo distinto de falla.
| Sistema | Sobrecarga | Cortocircuito | Reutilizable | Tiempo de respuesta |
|---|---|---|---|---|
| Relé térmico | Sí | No | Sí | Lento (según sobrecarga) |
| Fusible | Parcial | Sí | No | Muy rápido |
| Interruptor magnetotérmico | Sí | Sí | Sí | Rápido |
| Guardamotor | Sí | Sí | Sí | Muy rápido |
| Relé electrónico de sobrecarga | Sí | No (por sí solo) | Sí | Ajustable y preciso |
El circuito de marcha-paro con enclavamiento constituye la base del control industrial clásico. Aunque hoy muchos procesos son gobernados por PLC, la lógica sigue siendo la misma: una señal de entrada activa un elemento de mando, el enclavamiento mantiene el estado del sistema y las protecciones —relé térmico, guardamotor o interruptor magnetotérmico— garantizan la seguridad del motor y de la instalación.Comprender este circuito facilita el diseño y la programación de sistemas automatizados más complejos.